Página oficial del poeta Agustín Millares Sall


Biografía

Los Millares es una familia de clase media ilustrada con un destacado papel en la cultura insular desde mediados del siglo XIX. En la formación del joven Millares Sall es muy importante la guía de su padre, Juan Millares Carlo, como educador y animador de sus tempranas aficiones poéticas, y la figura de su abuelo, Agustín Millares Cubas, el notario con sus influencias literarias. También hay que destacar su asistencia en 1927 a las sesiones del “Teatro mínimo” de su padrino Claudio de la Torre Millares.

Adolescencia y juventud: iniciales pasos en la política y la poesía.

Nació el 30 de junio de 1917 en la Playa de Las Canteras, frente a la “Peña de los Perros”, en una casa propiedad de su abuelo.

Entre 1923 y 1927 estudia enseñanza primaria en varios colegios, entre ellos el de los Jesuitas. Traslado a Lanzarote en 1927-1928 tras el nombramiento de su padre como profesor del primer Instituto de Segunda Enseñanza de Arrecife, conoce allí al comisario regio Agustín Espinosa. Regresó a su ciudad natal en 1928 y realizó el examen de ingreso el 20 de septiembre en el Instituto, con Matrícula de Honor, iniciando sus estudios de Bachillerato. La enseñanza de Preceptiva Literaria corrió a cargo de Agustín Espinosa, conociendo la obra de Rubén Darío, Rabindranath Tagore, Juan Ramón Jiménez y la Generación del 27.

Sus primeros poemas fueron publicados en 1931, sin haber cumplido los 14 años, en el semanario sindical La Voz Obrera: “El barco muerto”, que vio la luz el 2 de febrero, y “A la memoria de don Domingo Guerra del Río”, que apareció el 23 de mayo; reproducido el último por El País con una gacetilla elogiosa. La revista infantil madrileña Pichi le publica también otros poemas en 1931, junto a su fotografía, como el poema titulado “La vida” que dedicó a Carlos Franchy Zumalave.
Fue un destacado dirigente estudiantil durante la IIª República e ingresó en las Juventudes Comunistas. Fue procesado por publicar un artículo en defensa de los obreros inculpados de Hermigua (La Gomera).

Después de ser detenido en agosto de 1936 y tras una breve estancia en el Campo de Concentración de La Isleta, fue desterrado a Lanzarote. A finales de 1937 fue movilizado en la Quinta del 38. Terminó siendo cabo de Artillería de la División 15, al mando de García Escámez, en los frentes de Aragón y Cataluña.

El poeta comienza a trabajar en 1941 en la Transmediterránea junto a sus hermanos Juan Luis y José María, gracias a las recomendaciones de su tío materno Sixto Sall. También en ese año volverá a retomar sus contactos con el PCE en la clandestinidad. En 1942 muere de tuberculosis su hermano Sixto.

Primera etapa del poeta (1944-1951) e inicial crisis (1951-1958)

En 1943 inicia su noviazgo con Magdalena Cantero Navarro, con quien se casa en 1949. En esa época inicia sus contactos con el círculo de intelectuales y artistas reunidos alrededor de Juan Manuel Trujillo, promotor en Tenerife con Agustín Espinosa de La Rosa de los Vientos, primera revista de vanguardia en Canarias. La tertulia de Juan Manuel Trujillo, dirá el poeta al recibir el Premio “Canarias” de Literatura en 1985, “fue el principio de todo”. Junto a Ventura Doreste, Trujillo monta la Colección para treinta bibliófilos (1943-1945), donde aparece impreso el primer poemario del poeta: Sueño a la deriva (1944), coetáneo de Hijos de la ira de Dámaso Alonso. Manuscritos del poeta, correspondientes a 1944 que están muy influidos por el autor de Vientos del pueblo: así, el poema que tituló significativamente “No era fácil cantar en el infierno”.

En 1945 publica el cuaderno En el deshielo de la noche, también en la Colección para treinta bibliófilos, donde entre otros autores publicaron su padre y su hermano Sixto. Los sonetos son de neta estirpe hernandiana, como “Del propio ser me arrancaré de cuajo/ la protesta que hiere mi existencia...”

En 1946 aparecen los Cuadernos de poesía y crítica, bajo la dirección de Juan Manuel Trujillo y en colaboración con Ventura Doreste y Agustín Millares Sall, donde este último lanza ese año La sangre que me hierve (sonetos) y El grito en el cielo, este último un largo poema encabezado por una cita de Paul Eluard y otra de Miguel Hernández.

La Colección El Arca es una iniciativa personal de Ventura Doreste con Pedro Lezcano de colaborador: el primer número fue la célebre Antología cercada (1947), con participación de Agustín y José María Millares Sall, Ventura Doreste, Juan Mederos, Pedro Lezcano y Ángel Johan, crisol de la antedicha primera generación de postguerra y anticipo de la llamada “poesía social”. El poeta aporta “El martillo del minuto”, con citas de Luis Aragón en la primera parte y de Rafael Alberti en la segunda.

Otra empresa acometida por Ventura Doreste en 1949 en codirección con Agustín Millares fue la efímera Colección de Los Dioscuros, donde el poeta dio a conocer uno de los principales títulos de esta etapa, La estrella y el corazón, incluyendo, además de “Apertura” y “Horizonte”, otro de sus más famosos poemas, “Saludo”, en dos partes.

En 1949 se inicia la publicación de Planas de poesía, fundada por el poeta con sus hermanos José María y Manolo, que hasta las detenciones y el proceso judicial de 1951 editó 18 números, entre los que destacaron la publicación de la pieza inédita de Alonso Quesada Smoking room y el poema igualmente inédito Crucifixión de Federico García Lorca. El poeta publica en Planas tres libros: De la ventana a la calle (1949); Ofensiva de primavera (1950), el cual incluye dos de sus más leídos poemas, “Como todas las cosas” y “La palabra o la vida”; y el extenso Poema de la creación (1951), además de intervenir en el monográfico de Federico Chopin y en la Elegía en bloque. Pero es el Homenaje a Cirilo Benítez (1950), lo que causa la represión franquista en forma de detención, encarcelamiento y proceso en octubre de 1951. Un Auto de 27 de marzo de 1952 les acusa de subversión y militancia en el PC. Después del pase del expediente judicial a la jurisdicción militar, luego pasará a la civil y al sobreseimiento último, aunque pesará la prohibición de publicar a los hermanos Millares Sall.

A Agustín Millares se le denominó un “poeta civil”, como lo llamó Ventura Doreste en la nota biobibliográfica de La sangre que me hierve, que anticipó con otros creadores canarios esa poesía combativa que acogerá más tarde Blas de Otero en Redoble de conciencia (1951). La valentía de los poetas canarios fue valorada por Max Aub desde el exilio mexicano en 1969, al estudiar la Poesía española contemporánea: “No se puede sino saludar con respeto a estos hombres capaces de publicar, hace cinco años, en España, su sentir con tanta claridad y braveza. Los habrá mejores, los Pero la etapa 1951-1958 es de silencio interior, bibliográfico y juglar, aunque realiza contribuciones a la Bio-bibliografía de autores canarios de su tío Agustín Millares Carlo, por la cual se le nombraría en 1960 miembro del Instituto de Estudios Canarios de La Laguna, y presta su colaboración a la puesta en marcha del Suplemento cultural de la revista Telde. En 1958 se hace cargo, con Manuel Hernández Suárez, de la sección bibliográfica de la revista El Museo Canario.
Agustín Millares Cantero.